Tó loré gumí omilele omílala
- cuando se comienza a cantar en una reunión, y los asistentes, con excepción de unos cuantos no prestan atención, el “apuén”, que dirige los cantos les lanza esta puya: Que se acabe, se los pido a todos, no sean haraganes, vamos a poner atención para empezar.