Oriwó wo i € oriwodé modé wa iño fereré
- son estas palabras que el omó Ologún le dice al carnero, parado sobre las cuatro garranchos de plátano, en el momento en que se le va a sacrificar al orisha Changó y a Yemayá. Le exhorta a morir satisfecho y bien dispuesto, pues está puro, y se le dan gracias. Momentos antes se le da a comer unas hojas de jobo —okikáan—, de álamo, —ofá— o guayaba. Si las come, el Orisha acepta el sacrificio.